¡CONOCE TODO ACERCA DEL ESTRÉS!

Uno de los males que afectan a un gran número de personas es el estrés, que desde hace algunos años está presente en diferentes países del mundo, incluido México. Por eso, conviene saber qué es y cómo combatirlo.

Qué es el estrés

De acuerdo con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el estrés es “un conjunto de reacciones físicas y mentales que la persona sufre cuando se ve sometida a diversos factores externos que superan su capacidad para enfrentarse a ello”.

Este instituto enfocado en brindar servicios de salud a los mexicanos, señala que dicho padecimiento “es potencialmente contagioso” pues al estar cerca de las personas que lo sufren, se aumentan los niveles de cortisol “del observador”.

Vale la pena mencionar que el cortisol es una hormona que se libera de forma natural en el cuerpo, en niveles normales no causa problemas y sirve para enfrentar situaciones de peligro; sin embargo, cuando sus niveles son altos, se aumenta el estrés y otros padecimientos como colitis nerviosa, insomnio y ansiedad.

El estrés ha estado tan presente en los últimos años que incluso ha sido nombrado como “la enfermedad del siglo XXI”, y a decir de Alejandro Cruz, director del Hospital Psiquiátrico de Tampico:

“es una condición de vida que en la actualidad se ha incrementado por el ritmo que se tiene en cuanto a compromisos, responsabilidades y trabajo. También cuestiones económicas y sociales, todo eso tiene un impacto para que se genere el estrés”.

El director de dicho hospital declaró para el medio El Sol de Tampico que esta enfermedad está asociada con la aparición de otros desórdenes fisiológicos, por lo que vale la pena saber más datos de las causas y síntomas del estrés.

Las causas del estrés

El estrés es un problema que se presenta en la población en general; sin embargo, es más frecuente en las personas de 20 a 40 años, porque están más expuestas a situaciones de tensión en el trabajo o en la escuela.

Aunque es un padecimiento que se presenta según cada persona y circunstancia, las causas más comunes que lo provocan pueden dividirse en dos grupos.

  • Causas externas

Cuando hablamos de causas externas que provocan el estrés, nos referimos a aquellas que están relacionadas con sucesos inesperados o que no están en nuestras manos.

El fallecimiento de un familiar o la pérdida de un ser querido por nosotros, es una de las causas externas más frecuentes. También podemos mencionar a la separación o divorcio como causa de momentos estresantes.

El diagnóstico de una enfermedad es otra causa común de estrés, pues regularmente la persona no está preparada para lidiar con todo lo que conlleva el tratamiento, el cual puede llegar a ser muy desgastante. Por otra parte, los embarazos o problemas de salud en algún familiar también podrían considerarse como causas externas.

Otros ejemplos son la pérdida de un empleo, deudas financieras, cambio de domicilio, mala relación con los compañeros de escuela o de trabajo y hasta las estaciones del año, sobre todo el invierno cuando las personas suelen estar más tristes y deprimidas.

  • Causas internas

Como parte de las causas internas que están asociadas con la aparición del estrés, podemos mencionar al cansancio, el cual deriva de las largas jornadas de trabajo o de labores muy pesadas que requieren grandes esfuerzos físicos.

Los malos pensamientos y la baja autoestima podrían considerarse como causas internas, ya que generan situaciones de desgaste emocional y en casos más severos, problemas físicos como pérdida de peso poco saludable.

Aunque son causas que por lo regular suelen ser comunes en un gran número de personas, las causas dependen del estilo de vida, los problemas, el entorno e incluso del país donde habitan los individuos que sufren por estrés.

Síntomas del estrés

A pesar de ser considerado como asintomático, el estrés es una enfermedad que conforme va avanzando, provoca más daños al cuerpo y al organismo, por eso no es de extrañar que también se le considere como una enfermedad silenciosa.

“Hay síntomas psicosomáticos, los más comunes son los de carácter digestivo como colitis, gastritis, reflujo, estreñimiento, diarrea, distensión abdominal y dolores de cabeza intensos o migraña”.

Así lo explicó el director del Hospital Psiquiátrico de Tampico, quien además señaló otros síntomas relacionados con el estrés, que se manifiestan sobre todo en la piel: manchas y vitiligo. Pero también puede haber pérdida de cabello y dificultad para recordar cosas, en casos más severos.

Esta enfermedad también se manifiesta al nivel de la mente, porque provoca pensamientos negativos, baja autoestima, ansiedad y depresión, así que no es bueno tomar este padecimiento a la ligera, se debe acudir con un especialista para que recomiende el tratamiento adecuado.

Prevención

De acuerdo con Norma de Jesús Yépez, miembro del departamento de Salud Mental de la Facultad de Medicina de la UNAM, el estrés puede ocasionar problemas como falta de concentración, insomnio, obesidad o padecimientos más graves.

“Nuestro organismo busca el equilibrio, pero cuando algo sale de control y enfrentamos un problema entramos en un momento de crisis”, dijo la especialista al portal de noticias Revolución 3.0.

Por eso la prevención se convierte en una buena estrategia que ayuda a evitar o remediar estos momentos de crisis. Aunque no podemos vivir sin estrés, porque es una respuesta física y mental que actúa como mecanismo de defensa, en ocasiones puede sobrepasar la capacidad que tienen las personas de manejarlo y es cuando se debe estar alerta y prevenir.

Entonces, ante un panorama como este lo mejor es considerar algunas estrategias que previenen daños físicos y mentales a causa de la enfermedad del siglo XXI:

  • Realizar alguna actividad física es bueno para enfocar la energía en la disciplina que nuestra preferencia y además, es una forma de relajación tanto mental como a nivel físico.
  • Se debe cuidar la alimentación, procurar que sea una dieta baja en grasas y alta en frutas, verduras y macronutrientes como las proteínas.  Además, es recomendable no abusar de la cafeína y el alcohol.
  • Organizar las actividades que debemos realizar a lo largo del día, de las más urgentes a las más importantes, y en caso de que alguna no sea prioritaria, agendarla al día siguiente para evitar situaciones estresantes.
  • Ya sea en el trabajo o en la escuela, lo mejor es poner metas realistas, que se puedan alcanzar sin la necesidad de enormes sacrificios, para evitar los momentos de crisis por no conseguir los objetivos.

Lo mejor es empezar por los cambios más pequeños, pues resulta más sencillo incorporar conductas nuevas a nuestros hábitos que eliminar por completo aquellas que nos perjudican.

El estrés

 Tipos de estrés

El estrés es un padecimiento, que como lo hemos mencionado hasta el momento, puede tener diferentes daños al cuerpo y la mente, todo depende del grado en que sea su afectación. Esto tiene que ver con los tipos de estrés, los cuales son:

  • Agudo: es el tipo más común, se da a causa de las presiones de situaciones pasadas o por anticiparse a problemas futuros. Se manifiesta con dolores de cabeza, estreñimiento e irritabilidad.
  • Agudo episódico: este tipo se puede ver sobre todo en personas que siempre están corriendo para realizar sus labores diarias y que tienen muchas responsabilidades. Se manifiesta con migrañas, dolor en el pecho e hipertensión.
  • Crónico: este tipo de estrés afecta a las personas todos los días, cuando están pasando por situaciones muy complicadas que parecen no tener fin. Se considera grave, ya que puede incluso provocar la muerte, por suicidio o ataques al corazón.

Al conocer los tipos de situaciones estresantes y cómo afectan, es posible darnos cuenta que acudir con un especialista es de suma importancia para prevenir o tratar esta “enfermedad silenciosa”.

Diagnóstico

Al visitar un consultorio psicológico para que los especialistas puedan brindar ayuda, primero deberán diagnosticar, por medio de tres parámetros, cuál es el nivel de estrés que tiene una persona.

De este modo, podemos decir que el diagnóstico se divide en tres niveles:

  1. Cognitivo: se caracteriza por la inseguridad y falta de concentración que manifiestan las personas. Además, sienten que no pueden resolver ninguno de sus problemas.
  2. Fisiológico: dolores de cabeza, insomnio, tensión muscular, fatiga crónica y enfermedades de la piel son señales de este nivel, en el cual a pesar de acudir al médico, éste no encuentra daños a la salud a causa de una enfermedad, sino del estrés.
  3. Motor: en este nivel las personas presentan conductas poco habituales, como llorar sin razón aparente o comer en exceso, son -por decirlo de algún modo- salidas a las situaciones estresantes por las que atraviesan.

Tratamientos

Una vez que se han identificado todos los síntomas y las posibles causas del estrés, los especialistas serán los encargados de proporcionar el tratamiento más adecuado para controlar esta enfermedad, de modo que no pueda tener daños en la salud de las personas.

El tratamiento más común es la terapia psicológica, la cual por medio de diferentes sesiones puede contribuir a que los pacientes sepan lidiar con situaciones estresantes.

Además, también se puede recurrir a un tratamiento farmacológico, siempre y cuando los especialistas lo recomienden, para que no haya un daño a la salud de los pacientes.

Otros datos

El estrés es un padecimiento que surge por diferentes motivos, los cuales están completamente relacionados con el estilo de vida de cada individuo. Sin embargo, hay dos factores que se han encontrado como causantes de este trastorno.

  • Estrés postraumático

Se trata de un trastorno que se presenta después de vivir un evento traumático, por ejemplo, una violación, un accidente grave o estar presentes durante fenómenos naturales como los huracanes.

El estrés que provocan estas situaciones afecta a las personas con insomnio, sensación de estar viviendo otra vez el evento traumático, irritabilidad, sentimientos de soledad y tristeza constante.

  • Estrés laboral

De acuerdo con el IMSS, este tipo de estrés se da por “la creciente presión en el ambiente laboral”, lo que provoca no sólo saturación física y mental, también la disminución de la productividad y malas relaciones con los compañeros de trabajo.

Este trastorno desafortunadamente va en aumento, pues 75% de los mexicanos padece fatiga por estrés laboral, incluso superando a países como China y Estados Unidos.

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