Ayuda psicológica, querida pero no amada

Ayuda psicológica ¿Si o no? Probablemente una pregunta que se hacen millones de personas alrededor del mundo, ¿Te la has hecho tú? ¿Has pensado si alguien cercano a ti la necesita? Ir al psicólogo no significa estar loco, pues son profesionales de una ciencia que sigue en desarrollo favorable para la sociedad. Sin embargo, muchas personas consideran que la gente “normal” no requiere ir a terapia ¿Tú qué opinas?

En estos días si uno voltea a su alrededor puede empezar a notar depresión, ansiedad, estrés, baja autoestima y otras conductas que padecen varias personas, simplemente pensemos en nuestros conocidos, quién no le ha dicho a alguien “¡Uy, ya cásate!” cuando esta persona tiene un comportamiento agresivo, explosivo o defensivo; decimos frases como esas  sin pensar por qué la persona se está comportando de tal modo. Lo más probable es que necesite terapia profesional.

Por otro lado, ¿quién al presenciar un evento traumático o la pérdida de un ser no necesita ayuda? Te sorprendería la cantidad de personas escépticas respecto al recibir tratamiento de un psicólogo, pues con frases como “el tiempo lo cura todo”, “sólo está estresado”, “se le pasará pronto” es que nuestra sociedad le resta importancia al hecho de acudir por ayuda psicológica, comentan los expertos en la materia.

Ante tales situaciones de incredulidad hablaremos cuestiones verídicas, como que dentro de la práctica clínica, la ayuda psicológica  puede tratar a cualquier tipo de persona y diferentes tipos de problemas que éstas lleguen a presentar.

La edad y la condición no es inconveniente para ser atendido, aunque es importante señalar que dentro de la psicología se encuentran diferentes perfiles profesionales, algunos con especialización en sectores específicos, como la neuropsicología o en la psicología del deporte. Si acudes con un profesional te asesorará en caso de necesitar una especialidad dentro de la materia.

Son bastantes las problemáticas atendidas o en que puede tomar parte la ayuda psicológica. Desde los problemas de pareja, disfunciones sexuales, falta de comunicación o la aparición de conflictos familiares, son cuestiones o indicadores acerca de que una persona puede acudir a consulta.

De igual modo, podemos encontrar problemas de aprendizaje, un alto y creciente estrés ocasionado por el desempeño laboral, el afrontarse a una enfermedad, variedad de contextos en los que sea necesario el asesoramiento profesional. Te darás cuenta que lo anterior simplemente son ejemplos, pero detente a pensar un momento ¿Tú, tu familia o conocidos han pasado por una situación así?

Lo cierto es, cualquier ser humano que presente un conflicto, el cual le cause un sufrimiento psicológico (sea o no un trastorno identificado) o dificultades para poder adaptarse al contexto a su alrededor puede acudir a buscar ayuda psicológica con un profesional. En ocasiones, podríamos sentir que determinada situación no se puede resolver, no podemos lidiar con ella por falta de recursos, valor, etcétera.

Asistir a terapia podría ayudar más de lo que imaginas, si bien la psicología no arreglará un problema de dinero o el ser despedido de un empleo, sí podrá ayudar a recobrar la sensación de control en tu vida y lidiar con sentimientos de incompetencia o elementos desfavorables, que estén dentro de tu cabeza, y no te permitan desenvolverte de forma adecuada en tu entorno.

Sin embargo, se debe tener claro la ayuda psicológica no es magia. Pues varias personas quieren una terapia breve y esperan un remedio rápido (casi milagroso) cuando acuden a tratamiento psicológico. Por ello se debe aclarar, la mayoría de las veces no será así. De hecho, cada una de las intervenciones o tratamientos a realizar requerirán esfuerzo del paciente, donde el psicólogo fungirá como un guía o impulsor que les haga superar sus problemáticas.

La gran duda ¿Acudir o no por ayuda psicológica?

Al inicio del texto hablamos sobre los prejuicios acerca de que la gente “normal” no necesita ir a al psicólogo, pues lamentablemente, en pleno siglo veintiuno, el acudir al menos a una terapia breve es un indicador de tener problemas de salud mental serios. Incluso a broma, algunos se refieren a estos especialistas como “loqueros”.  No se puede negar que el tratamiento psicológico carga con un gran estigma, pues el acudir por tratamiento genera vergüenza en muchas personas, a otras les puede causar miedo saber que tienen problemas serios.

También podemos encontrar a quienes les cueste demasiado abrirse con otras personas, aunque ésta sea profesional. Asimismo, varios creen que su padecimiento no es de mucha seriedad pues “así han vivido toda su vida”, “tal persona le pasa algo igual y nunca ha ido a terapia”, “ahora por cualquier cosa quieren ir con el psicólogo”.

Esta negación, duda, incertidumbre, puede ser un drama, ya que existen muchos casos donde postergar la búsqueda de ayuda psicológica agrava los conflictos de salud mental que podrían tener solución, o reducirse en otro caso, de haber comenzado una intervención más temprana.

Por fortuna, la era actual ha permitido que los prejuicios relacionados al hecho de asistir con el psicólogo se hayan reducido en buena medida, las nuevas generaciones están siendo más conscientes sobre lo necesario que es la atención psicológica, pues varios aspectos requieren de atención, inclusive los problemas comunes en la sociedad actual, como la depresión y ansiedad. Además, para finalizar es importante señalar que existe un estimado en el que una de cada cuatro personas podría necesitar un tipo de ayuda psicológica a lo largo de su vida.

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