La ansiedad, qué es y cómo combatir este trastorno

Un examen, una entrevista de trabajo e incluso la primera cita con el o la chica que nos gusta pueden provocar ansiedad, un estado mental que muchas personas han experimentado, pero que en algunas ocasiones, puede tratarse de algo más que un simple sentimiento de nerviosismo.

Empecemos con una definición de ansiedad

En México, la Secretaría de Salud define a la ansiedad como “un estado emocional en el que se presentan cambios somáticos –cuando una persona expresa tener un síntoma que en realidad no tiene- y psíquicos”.

Se trata de un trastorno que puede sentir cualquier persona en determinados momentos; sin embargo, se llega a considerar como un padecimiento patológico cuando “se presenta de manera excesiva y su duración es prolongada, lo que genera disfuncionalidad en la persona que lo padece”.

A partir de esta conceptualización que hace la dependencia mexicana enfocada en la salud, es más sencillo comprender que la ansiedad puede comenzar como una sensación normal cuando estamos ante situaciones que la provocan, por ejemplo, viajar solos por primera vez a una ciudad que no se conoce.

Las características de la ansiedad

Todos hemos sentido ansiedad por diferentes situaciones, pero al cabo de unos minutos, la calma vuelve. Pero, ¿qué sucede cuándo no podemos tranquilizarnos y por el contrario, nos sentimos cada vez más desesperados y ansiosos?

Para poder identificar si tenemos un episodio de ansiedad, es importante conocer sus principales características o síntomas, los cuales se pueden presentar de forma física o bien, de manera psicológica y conductual.

· Síntomas físicos

Cuando sentimos ansiedad pueden presentarse ciertas señales físicas, la más común es la sudoración, seguida de resequedad en la boca. En casos más fuertes, puede haber mareo, tensiones musculares (cuando sentimos que el labio o el ojo “tiembla”) y dolor de cabeza.

La ansiedad también puede manifestarse con síntomas a los que se debe prestar mayor atención, esos son: taquicardia, dificultad para respirar, náuseas, vómito, malestares intestinales como diarrea y estreñimiento, y en el ámbito más íntimo, pérdida del deseo sexual.

· Síntomas psicológicos

Para poder identificar un trastorno de ansiedad también se debe poner mucha atención a las señales relacionadas con las sensaciones de preocupación, de agobio, a la necesidad obsesiva de tener el control, a un miedo recurrente a la muerte, a la falta de concentración, dificultad para recordar cosas y en determinadas situaciones, a la agresividad.

La ansiedad, un trastorno con varias formas

A partir de este panorama general donde mostramos los síntomas que caracterizan a la ansiedad, será más fácil identificar los diferentes tipos que existen, pues aunque pudiera parecer que es uno solo, conviene saber que se puede manifestar de formas muy distintas, así que vale la pena conocerlas todas.

· Trastorno de ansiedad generalizada (TAD)

Se presenta cuando una persona está ansiosa por una determinada situación, la cual le provoca una preocupación que no puede controlar, haciendo que tenga miedo y que se presenten señales físicas como sudoración o dolor de cabeza, por el estrés que le provoca dicha situación.

· Trastorno obsesivo compulsivo (TOC)

Es un padecimiento relacionado con la mente, el cual provoca ideas y sentimientos obsesivos hacia una situación, lo que desencadena comportamientos repetitivos que intervienen en las tareas cotidianas de la persona que lo padece. Este tipo de ansiedad podría tener sus orígenes en los antecedentes familiares, aunque también las lesiones en la cabeza serían un factor; sin embargo, esto se continúa investigando por la psicología.

· Trastorno por estrés post traumático (TEPT)

Se trata de una enfermedad que aparece después de vivir un episodio traumático, por ejemplo, la muerte de un familiar, un abuso físico o presenciar un desastre natural.

Debido a este tipo de ansiedad, las personas pasan por un estrés constante que no les permite llevar una vida normal, ya que desean estar solas la mayor parte del tiempo, tienen problemas para dormir y cuando lo hacen, tienen pesadillas, además aparecen flashbacks, es decir, sienten que el episodio que los traumó, está sucediendo de nuevo. Para terminar con este trastorno lo que más se recomienda es visitar a un psicólogo para tomar terapia y de ser necesario, tomar medicamento.

· Trastorno de pánico

Cuando hablamos de este padecimiento nos referimos a una serie de ataques que se repiten constantemente, los cuales surgen a partir de un miedo inexplicable a una determinada situación. Algunos de sus síntomas son dolor de estómago, taquicardia, dificultad para respirar, mareos y escalofríos.

· Fobia específica

La ansiedad que se presenta por medio de esta fobia, consiste en un miedo recurrente e intenso hacia a una situación, un animal  e incluso hacia un objeto. Cabe aclarar que dicho temor a veces sí puede representar un peligro real, pero hay otras ocasiones en que no es así.

· Fobia social

Es un padecimiento que se manifiesta por medio de nerviosismo y mucha timidez, en un entorno que puede ser familiar, laboral o escolar. Por este motivo, las personas que tienen esta fobia, procuran estar aisladas, pues se sienten incapaces de estar en contacto con otros.

· Agorafobia

Nos referimos a un trastorno que se manifiesta como el miedo excesivo a estar en lugares de los cuales no se puede salir fácilmente o que están aislados, por lo que al pedir ayuda, ésta tardaría o no podría llegar.

Las causas para estar ansiosos

Como hemos podido notar, la ansiedad se manifiesta de múltiples formas y cada una cuenta con sus propias características. Sin embargo, en este punto consideramos que es indispensable hablar un poco sobre las causas o motivos que detonan la aparición de este padecimiento que es común en la población.

Antes de mencionar las causas, conviene tener en cuenta que éstas van a depender de cada individuo, pero de manera general, podemos mencionar aquellas que tienen que ver con las predisposiciones, es decir, que se heredan genéticamente o que forman parte de las condiciones biológicas del individuo (personalidad).

Otras causas pueden clasificarse en el grupo de los activadores, pues se refieren a las circunstancias que nos ponen alertas y nos permiten actuar ante ellas. Esto sucede así porque la ansiedad se considera un mecanismo que nos hace estar más conscientes de las situaciones amenazantes.

Y finalmente, en este punto enfocado a las causas, debemos mencionar a las que forman parte de los factores de mantenimiento, es decir, las que están relacionadas con los problemas de salud, algunos que existían previamente y otros que se agravaron con la ansiedad. Por ejemplo: enfermedades del corazón, diabetes, asma y tiroides.

El tratamiento y la curación

Después de conocer desde la definición, los tipos y las probables causas que originan a la ansiedad, es momento de hablar sobre el tratamiento que se puede seguir para combatir y terminar con este padecimiento.

El primer paso, después de haber identificado algunos síntomas, es visitar a un especialista, en este caso, un psicólogo. En la terapia, él definirá cuál es el tratamiento más adecuado, de acuerdo con la edad y tipo de ansiedad que tenga el paciente.

Sin embargo, podemos decir que una de las herramientas psicológicas que más se emplean para curar la ansiedad es la terapia cognitivo-conductual, la cual se caracteriza por brindar a los pacientes las técnicas más adecuadas para ir reduciendo poco a poco los síntomas asociados con esta enfermedad.

El psicólogo que pone en práctica este tipo de terapia le proporciona al paciente algunas de las siguientes técnicas, con las cuales podrá hacer que la ansiedad se controle hasta el punto de ya no afectar la vida cotidiana de las personas que la han padecido.

· Relajación: se logra por medio de la respiración y control muscular, puede ser con ayuda de música, ejercicios o aromas, pues el propósito es que el cuerpo llegue a una calma total que pueda conseguir, primero con la ayuda de los especialistas y después, el paciente por sí mismo.

· Mindfulness: es una técnica por medio de la cual una persona se concentra solamente en situaciones que ocurren en el presente (la terapia misma, por ejemplo), olvidándose de los problemas pasados o de los temores que se tienen sobre el futuro.

· Cognitivas: consiste en un cambio de pensamiento, pues como parte de la ansiedad, se suelen tener ideas negativas que alteran las emociones,  por eso con esta técnica lo que se busca es sustituir esa forma mala de pensar, por ideas más positivas que contribuyan a la sanación del paciente.

· Exposición: cuando se emplea esta técnica, los pacientes se enfrentan a sus miedos o traumas, debe ser gradual y progresivamente para que dé los resultados esperados, es decir, que la ansiedad no se presente nuevamente.

Otro punto que se debe tener en cuenta cuando hablamos de este trastorno es que no sólo puede afectar a los adultos, también los adolescentes están propensos a sufrir de ansiedad, la cual puede ser ocasionada por problemas familiares, traumas de la niñez o acoso escolar.

Entonces, tanto adolescentes como adultos, deben acudir con un psicólogo para exponer cuáles son los síntomas que tienen y que por medio de la terapia, sea posible determinar las causas que provocan la ansiedad, para que de este modo se busque la mejor solución y las personas puedan tener una vida tranquila, libre de miedos y pensamientos negativos.

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